Hemos escogido celebrar el día de la mujer trabajadora hablando de Ellis Bell. Este es el seudónimo de una de las escritoras más esforzadas de la historia. Si escribir no es un negocio hoy, lo era aún menos en 1847, el año de publicación de Cumbres borrascosas. Si además escribía una mujer, la ruina estaba asegurada. Pero esta obra contiene lo peor de la naturaleza humana y está escrita con maestría en más de un aspecto. Asimismo, se ha convertido en un clásico superventas.

Su autora, una mujer feúcha y resentida, debe de estar carcajeándose en su tumba. O quizá no. A lo mejor se lamenta por no haber podido disfrutar del éxito. Le habría gustado hacerlo acodada en la barra de un bar y vestida con una chupa de cuero. Así me imagino yo a Emily, una tía con muy mala leche.

 

¿Quién fue Ellis Bell?

Tras el seudónimo de Ellis Bell no se escondía un hombre, sino una de las voces más potentes de la literatura inglesa, la de Emily Brontë. Al contrario de lo que afirma la Wikipedia, las hermanas Brontë no escogieron nombres masculinos para publicar su obra. Optaron por la ambigüedad y lo hicieron deliberadamente. Estas tres mujeres no escogieron publicar bajo el seudónimo de Charles, Alfred o Edward. Y tampoco querían revelar que sus obras pertenecían a mujeres porque, según decía Charlotte:

«Nuestro modo de escribir y de pensar no se correspondía con lo que se consideraba femenino. Teníamos la vaga impresión de que se prejuzgaba a las autoras y que los críticos las castigaban con menciones a su personalidad o las recompensaban con halagos, lo que en realidad no suponían verdaderos elogios».

Es difícil escribir sobre Ellis Bell, leer esas palabras y no pensar en todas esas «guapas autoras», o en esas «mujeres de personalidad dominante» que siguen apareciendo en páginas de revistas especializadas. Pero estamos aquí para rendir un homenaje, así que haremos lo posible por dejar la queja a un lado.

 

¿Cómo trató la crítica a Ellis Bell?

Cumbres borrascosas no es un libro fácil hoy y no lo era tampoco allá en la antesala del siglo XX. Trata temas espinosos, como la obsesión y la desigualdad social. Retrata a un auténtico psicópata y Ellis Bell (aka Emily Brontë) tampoco se sonroja a la hora de caracterizar a Catherine, una mujer egoísta y práctica. A estas alturas no seremos nosotros quien le afee la conducta a un personaje femenino que debía hacer lo necesario para sobrevivir. Ya se han encargado otros de hacerlo.

Para empezar, las críticas contemporáneas a la novela que se conservan se refieren a Ellis Bell en masculino, lo que confirma los temores de Charlotte: la obra de su hermana no entraba en los cánones de la feminidad.

Estos críticos contemporáneos se pusieron de acuerdo en algunas cuestiones básicas acerca de Cumbres borrascosas y de Ellis Bell:

  1. Cumbres borrascosas era una obra poderosa y original.
  2. Hablaba de amor, pero este no era su tema central.
  3. La obra trataba sobre la crueldad, la depravación del ser humano y la más extrema forma de maldad.

No sé a ti, pero a nosotros nos parece una aproximación muy acertada a este clásico universal.

Pero no todo fueron buenas críticas, el supuesto señor Ellis Bell tuvo que tragar con algunas cuestiones peliagudas. Por ejemplo, muchos de sus lectores juzgaron la obra como moralmente censurable. Se consideró que su estructura era extraña y muchos críticos se sintieron asqueados por lo explícito de su contenido. Pero, a pesar de ello, casi todos terminaban sus críticas con una apostilla esperanzadora: Ellis Bell era un autor prometedor que tenía mucho que ofrecer. Había una incipiente grandeza en él.

 

El crítico que creyó que Ellis Bell era una mujer

No hubo muchos críticos literarios que considerasen la posibilidad de que Ellis Bell escondiera una identidad femenina. Conocemos el caso de Sydney Dobell, quien estaba convencido de que Jane Eyre, Cumbres borrascosas, Agnes Grey y La heredera de Wildfell Hall fueron escritas por la misma mujer joven.

Lo que escribió él mismo a continuación les sorprenderá (o no).

Según Dobell: “Esta autora extiende sus alas y trata de escapar de la jaula de su sexo para hundirse al final. Pero cuando haya adquirido más experiencia será capaz de volar hacia el cielo. Por supuesto, la historia de Cumbres borrascosas es de amor y el personaje mejor dibujado es Catherine. Con Heathcliff la autora no ha tenido tanta suerte”.

Si hay que concederle algo a Dobell es que al menos notó que había una coprotagonista en la obra. Aunque solo le concede importancia en cuanto que está enamorada de Heathcliff.

 

¿A qué clase social perteneció Ellis Bell?

Ellis Bell nunca existió, eso ya ha quedado claro, pero no podemos dejar que la inexistencia de este «hombre» prive a otros de hacer sus malabares críticos.

Hablemos de George Washington Peck, un crítico que escribió sobre Ellis Bell para el American Review (si estás pensando que las revistas americanas se parecen a los partidos políticos de La vida de Brian, bienvenida a mi equipo). Según Washington, el lenguaje de Cumbres borrascosas parece más apropiado para granjeros de Yorkshire o estibadores. O quizá lo que sucedió fue que el tal Bell frecuentaba tabernas de estibadores o pubs de granjeros. Un lenguaje que, en cualquier caso, las señoritas debían abstenerse de imitar.

 

¿Participó Ellis Bell en Jane Eyre?

La respuesta, por supuesto, es que no. Sin embargo, la crítica contemporánea a las hermanas Brontë estaba muy versada en estudios de género, se ve. O eso se aprecia en la crítica de Percy Edwin Whipple para The North American Review.

Desde su punto de vista, Jane Eyre era una obra a cuatro manos, escrita por un hermano y una hermana. A ella le atribuye el detalle en la descripción de los vestidos y algunas cuestiones meramente superficiales en el tratamiento de los sentimientos y las relaciones entre hombres y mujeres.

Por otra parte, la labor del supuesto hermano quedaba patente en la claridad y la rotundidad de la obra en cuanto a su estilo. Masculinos eran también su encanto y solo la mano de un hombre habría sido capaz de escribir las escenas más violentas y apasionadas.

Nuestro colega Percy no se queda ahí, no. Asegura que pondría la mano en el fuego porque esa mano masculina fue la de Ellis Bell. Algo que se ve claramente en la descripción de Heathcliff, un personaje que representa la quintaesencia de lo brutal, lo bestial, lo monstruoso.

 

Ellis Bell ha muerto. ¡Viva Emily Brontë!

Ellis Bell 4

Cumbres borrascosas pasó por un antes y un después. Antes de que se supiera que su autora era mujer y después del aciago acontecimiento. No se conservan muchas críticas contemporáneas de la segunda edición. No obstante, las que existen dejan patente cierta diferencia de trato.

Lo primero que hizo la crítica fue recolocar la temática de la novela. Ya no hablaba de la depravación del ser humano. Mágicamente, donde Ellis Bell trataba un tema universal, Emily Brontë manejaba una temática familiar. Y femenina, sobre todo femenina.

Por supuesto, no importa que Ellis Bell escribiera el epítome de la brutalidad. Emily cometió el desliz de hablar de su vida en una nota biográfica. En concreto la que acompañaba a la segunda edición de la novela. Lo que llevó a Charles Simpson escribir lo siguiente sobre uno de los personajes más carismáticos y terribles de la historia de la literatura… O sobre su autora, más bien:

Para quienes poseen un conocimiento sobre los hombres poco extenso y variado es más fácil construir un monstruo monolítico que delinear la imperfección de una persona con su correspondiente incoherencia.

Dice Carol Ohman que no era esta la primera vez que un crítico norteamericano se mostraba condescendiente con un autor inglés. En cambio, sí era la primera vez en la que la condescendencia consistía en reducir la autora a la persona, de tal manera que la ficción de Emily, al contrario que la de Ellis, no podía ir ni un paso más allá que su experiencia.

Parece evidente que el género de quien escribe condiciona la opinión sobre el libro, ¿verdad? No es que estemos hablando de las Novelas ejemplares de Cervantes y las Novelas amorosas y ejemplares de Zallas, dos obras diferentes con títulos similares. Es que Cumbres borrascosas siempre ha sido Cumbres borrascosas. El problema de su valoración reside en otorgar un género u otro a la persona que lo escribió.

 

Nuestra pregunta

¿Conoces a las mujeres que escriben en Literup?

Las autoras de Literup no son Ellis BellLas autoras de Literup no son Ellis Bell

 

No queremos terminar el artículo sin referirnos a nuestras propias autoras. Todas ellas capaces de dar vida a los seres más bellos y a los más depravados. Las mujeres de Literup ya no tienen que esconderse para publicar sus obras. Adéntrate en sus mundos de fantasía, ciencia ficción y terror. No te arrepentirás.

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