¡Literup ya está en casa de nuevo! Después de 24 horas de coche entre ida y vuelta estamos sanos y salvos en nuestro cuartel general (eso sí, aún muertos de cansancio). Y como no podía ser de otra manera, os traemos una pequeña crónica del festival Celsius 232, pero de lo que vivimos desde nuestro stand. ¿El motivo? Pues que apenas pudimos ir a ninguna actividad, ya que no paramos de trabajar y hablar con los asistentes.…