Pongámonos en situación: estás acabando tu historia. Es entretenida, divertida, con un valor literario alto y un narrador en tercera persona fantástico. Pero tú quieres contar también el punto de vista de otros personajes. El efecto Rashomon será la solución a tus problemas narrativos.

Sigue leyendo y conoce todos los secretos de una técnica muy útil y bastante usada en el mundo audiovisual, pero no tanto en el literario.